domingo, 21 de febrero de 2010

Monumento en Las Pajanosas

EL ESCULTOR NICOMEDES DÍAZ PIQUERO

THE ESCULTOR NICOMEDES DÍAZ PIQUERO

POR JOAQUÍN MANUEL ÁLVAREZ CRUZ

Universidad de Sevilla. España

Pág. 377

Pero la obra paradigmática de aquel momento, por su magnitud y por reunir sus claves

plásticas, fue el monumento de Las Pajanosas (1971). Encargo de un promotor

inmobiliario catalán, admirador de su obra, su destino era el acceso a una urbanización

que se estaba construyendo en aquella localidad sevillana. Lo llevó a cabo con total

libertad, y como solía hacer en las obras de carácter público buscó inspiración en el

entorno donde se iba a ubicar, para que formara un todo con él. Así captó la esencia

de lo que signifi caba poseer una parcela en aquella urbanización, o en cualquier otra,

en una época donde la especulación no era el origen de su compra: la aproximación

a la Naturaleza. Pero también mostró la clave que permitía, al hombre del siglo XX,

acercarse a ella. Para desarrollar estas ideas recurre a un entramado de tubos férreos

que trazan líneas, planos, huecos y ritmos, donde laten las insondables fuerzas de Gea,

que pueden ser terribles, pero también acogedoras, como señala la primigenia oquedad

del espacio creado en su interior. Y encima, como cabalgando sobre aquella estructura,

coloca un automóvil, la herramienta que facilitaba al urbanita aquel reencuentro. Éste

parece guiado por las mironianas estrellas que jalonan el conjunto monumental. Con

su presencia le aportan el deseable tono lírico, casi mágico, pero también nos advierten

de los ecos surreales presentes en su génesis. De manera parecida, el recurso al objet

trouvé pone de manifi esto los contactos con las preocupaciones de los neorrealistas

franceses y del pop art europeo.